Haití sufre nuevos temblores de tierra y el padre Manuel Rivero, Vicario provincialde los dominicos en Puerto Príncipe, narra a Eurity como se encuentra el país un mes y medio después del terremoto que acabó con la vida de 300.000 personas.
Puerto-Príncipe, 22 de febrero del 2010.
El aeropuerto de Puerto-príncipe ha abierto de nuevo sus puertas a los vuelos internacionales. Por le momento, solamente la compañía americana American Airlines tiene acceso a las pistas. A la llegada al aeropuerto, lugar estratégico y simbólico de apertura al mundo exterior, viven mezcladas las sonrisas de los haitianos con esperanza y las miradas torvas de los ladrones al acecho de un extranjero con dólares.
En las calles, las casas en ruinas exhalan todavía el olor de los cadáveres en putrefacción. No hay maquinaria suficiente para quitar los escombros. El Presidente de la República, René Préval, estima que se necesitarán tres años para limpiar la capital.
La tierra sigue temblando: gritos de la gente y ladridos de los perros en plena noche. Los que no habían perdido su vivienda han vuelto a escoger la calle como lugar más seguro.













