
Mario Fortín Midence es, a sus 55 años, uno de los políticos más conocidos de Honduras y uno de los hombres que mejor conoce al nuevo presidente electo, Pepe Lobo. Organizador y estratega de su partido, el nacionalista, Fortín conoce a la perfección los entresijos y vericuetos por los que discurre la vida política hondureña, donde alcanzó altas responsabilidades, como por ejemplo Canciller de la república antes de que llegará el “huracán” Zelaya, que destruyó toda posibilidad de consolidar una democracia sólida y respetuosa con las Leyes de la República. Precisamente el trabajo que le aguarda al nuevo presidente. En esta entrevista, se muestra firme y rotundo:”Los zelayistas no tienen ningún futuro, su apuesta izquierdista no tiene cabida en la sociedad hondureña”.
Ricardo Angoso: ¿Qué espera del nuevo gobierno recientemente elegido por los hondureños? ¿Qué han significado las últimas elecciones generales celebradas en su país?
Mario Fortín: Las elecciones celebradas en noviembre significaron tres cosas: la autodeterminación de pueblo hondureño, que por primera vez rige su propio destino sin intromisiones externas y sin presiones de nadie; un plebiscito que se ejecuta para que el pueblo decida si quiere o no un sistema democrático y, en tercer lugar, el pueblo libremente ha elegido a sus representantes y a su nuevo presidente. Hemos tomado el rumbo de nuestro propio destino y hemos hablado como se habla en democracia: a través de las urnas.