
Por Oswaldo Payá.
Ante el anuncio de la liberación, en los próximos meses, de todos los Prisioneros de la Primavera de Cuba, damos gracias a Dios. Damos gracias a todos estos héroes que un día fueron secuestrados de sus casas y encarcelados injustamente solo por defender los Derechos Humanos. El pueblo de Cuba y todos los amantes de la justicia deben estar agradecidos a estos cubanos que han sido antorchas de dignidad y esperanza brillando en las sombras. Ellos y sus familias han sufrido inmensamente sin declinar. Gracias a las heroicas Damas de Blanco y a todos los familiares de los prisioneros políticos que tanto sufrieron por esta causa.





